desde la ignominia... parecida a la tuya
vine arrastrándome, sacándote de tu vieja prisión de espejos erróneos
jamás te conocí, podría hacerlo... podríamos ser parecidos...
pero no, la misión implantada en mi corazón, es ser tu derrota
baja, vil, tierna... mis caricias te alejan...
por un tiempo... de los espejos brillantes.
ESTABA VIVO... en mi cuerpo.